Consigo cantar con su latido, pero...
ella no me sigue, cerro su canto,
me quede solo...se fue... no se,
no sabré decirte adiós con tu mismo tono,
entonces cantaré tu despedida,
desgarrando de mi piel
el camino que tape mis poros con armonía,
para llegar a ti cantando.
Si...,
Si...,
aquí estoy, con mis oídos,
todos para ti,
solo mis dos oídos,
solo,
si, solo,
ahora lo veo,
miro a través de la linea y si... solo,
el final... y solo,
acabó la canción, ya nadie canta,
por que no sigues cantando?
no estas?
no estamos.
Solo, el amanecer y esos pájaros,
cuando todos los ojos se abren,
entonces entraré en los tuyos,
me agarraré con fuerza para no caer,
esperando a que parpadees.
En ese momento quedaré atrapado,
creo que no sabre salir.
Los cierras,
ya no puedo salir,
me quedo en esa oscuridad,
consigo hacer temblar la cuerda,
vuelve a sonar esa nota, esa canción,
me estremezco en tu oscuridad,
que bien, aquí...
con mis oídos y tus ojos,
solos los dos, un instante
hasta que se vuelvan a abrir
y esa canción acabará.
Parece que vuelves a abrirlos,
no!... caigo de tu mirada,
me precipito ya en silencio,
solo... no... solo estoy escribiendo,
intentando escuchar,
y no, solo no,
yo solo no...
solo mis orejas y yo en esa linea de tinta,
siguiéndola, caminándola...
silbando seguiré el camino,
tal vez cuando acabe esa linea
habré llegado...allí...a ti,
al fin.
Adiós.

No hay comentarios:
Publicar un comentario