No me gustan las corbatas de
colores,
con manchas,
tampoco las grises,
si son anchas.
Prefiero andar al revés,
sin ser cangrejo,
tener ochenta y tres,
y no llegar a viejo.
No quiero pan solo,
ni con caviar,
me gusta más un polo,
porque habría de
cambiar.
Me encanta mi tercer
ojo,
mirarte mal,
escupirte como a un
despojo
cubrirte de sal.
Amarte,
con balas de plata,
matarte,
y besar tu pata.
Andar,
libre sin trapos ni harapos,
estar,
libre de condenas y
cadenas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario