manos,
dedos,
algo mas que tacto;
juntas son algo mas,
bofetada cruel
o
abrazo cruel.
Cogere mis cinco
sin pensar en vuestro quinto,
ahogando los cuellos superfluos,
quedandome ahora si,
solo con el mio.
No hay mas, estoy seguro.
Mi mano y mi gaznate siempre respiraran conmigo
y solo yo podre apretar,
eso si,
cuando los vuestros sepa que han quedado inmobiles
ante mi cuerpo y nunca mas dañinos,
ver su congelacion nunca retraida,
solo eterna,
entonces podre acabar
con cuellos que me escupen
sin mirarme a la cara,
solo alcanzaran mi parte izquierda del pecho
hecha de minerales indestructibles.
Mi mano como una piedra,
abarrotada de minerales,
acabara con vuestras manos
desnudas de vida y alma.

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